
Toledo, 23 de octubre de 2026.- Castilla-La Mancha cuenta con más de 70 centros de Atención Temprana repartidos por las cinco provincias. Uno de ellos lo ha visitado hoy la consejera Portavoz, Esther Padilla, que se ha desplazado al centro de Atención Temprana (AT) de Sonseca, en Toledo, para conocer de primera mano cómo funciona y cómo se trabaja con estos niños y niñas de entre cero y seis años.
La portavoz del Ejecutivo autonómico ha informado de que en la provincia de Toledo son 22 centros de AT, “centros como éste, que ofrecen una atención integral a unas 8.000 familias al año, gracias a la nueva ley que se aprobó en 2023 y que cambia la concepción del servicio, porque se pone a la familia en el centro de la atención, de la intervención”. Padilla ha recordado que en estos servicios se atiende a menores con discapacidad, pero también a aquellos que puedan llevar un ligero retraso en su desarrollo y que, gracias a la atención que se les presta, se pueden “prevenir futuros problemas”.
La responsable autonómica ha destacado el trabajo en red que la ley recoge para que estos niños y niñas puedan ser atendidos en centros de Atención Temprana y que supone involucrar tanto al sistema sanitario, como al educativo y al asistencial para mejorar los resultados y adelantarse en la detección. Padilla ha informado de que desde los servicios sanitarios ya se detectan niños y niñas que pueden ser atendidos y que, posteriormente, se derivan al Centro Base y, a su vez, éste al servicio de Atención Temprana. “Lo hacemos de una manera muy integral, en la que están perfectamente coordinados los servicios de Salud, los servicios de Educación y los de Bienestar Social”.
En palabras de Padilla, estos servicios de Atención Temprana son un modelo pionero que está dando sus frutos, porque “nos permite que, una vez pasados esos seis años, la persona y las familias tengan capacidad para poder salir adelante y poder desarrollar su vida en las mejores condiciones”.
Los centros de Atención Temprana de Castilla-La Mancha analizan el desarrollo del menor desde una perspectiva global, mediante un equipo de profesionales especializado que realiza tareas de habilitación y tratamiento en áreas clave como fisioterapia pediátrica, logopedia, estimulación y psicología; desarrolla pautas y apoyo tanto en régimen ambulatorio en el centro como en el domicilio o entorno cotidiano del menor (especialmente en zonas rurales a través de programas específicos), con el objetivo de potenciar al máximo las capacidades físicas, cognitivas, comunicativas y afectivas del menor durante sus primeros años de vida.

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