
Toledo, 1 de octubre de 2026.- El Gobierno de Castilla-La Mancha ha compartido con entidades de España, Francia y Portugal la planificación, implantación y seguimiento de medidas de prevención y control que está llevando a cabo para aumentar la resiliencia de las dehesas de Quercus de la región “ante los efectos del cambio climático, con el objetivo de disminuir el riesgo de incendios y la pérdida de biodiversidad, además de potenciar la bioeconomía en las zonas rurales”.
Ha sido a través de la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, quién ha intervenido en representación del Ejecutivo autonómico en la Jornada Técnica, “La gestión forestal adaptativa como herramienta para aumentar la resiliencia de los bosques del espacio SUDOE”, donde ha explicado que desde la Comunidad Autónoma “estamos realizando un Plan de acción que viene acompañada de una actuación piloto”.
Respecto al Plan de acción, ha detallado que está encaminado a la prevención, gestión y restauración de las dehesas afectadas por la seca (una enfermedad destructiva del suelo) en Castilla-La Mancha, marcándose como objetivo “disponer de una herramienta técnica regional que permita abordar la seca no únicamente desde el tratamiento de los árboles afectados, sino desde una perspectiva integrada que incluya prevención, diagnóstico, evaluación del riesgo, selección de actuaciones, restauración y seguimiento”.
Sobre la actuación piloto, Jara ha explicado que la “estamos llevando a cabo en tres fincas particulares situadas en los términos municipales de Lagartera y Velada en la provincia de Toledo, y se trata de aplicar en las mismas, medidas seleccionadas de la Estrategia Forestal Transnacional, que en el caso de las dehesas se orientan a mejorar la resiliencia del ecosistema frente al cambio climático y otras perturbaciones, impidiendo entre otras, que las enfermedades puedan provocar la pérdida progresiva del arbolado, o la disminución de la producción de bellota y pastos”.
Castilla-La Marcha socia del proyecto europeo ‘Social Forest’
Estas actuaciones, Castilla-La Mancha las está llevando a cabo en el marco del ‘Social Forest’ un proyecto europeo Interreg Sudoe, que tiene como objetivo contribuir a la adaptación climática de los ecosistemas forestales en España (Castilla La-Mancha, Castilla y León, y Región de Murcia); Francia (Occitania y Nueva Aquitania); y Portugal (Alentejo) “desarrollando una Estrategia de gestión forestal integral que aumente la resiliencia frente al cambio climático y a la vez potencie el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales”, ha dicho Jara.
La directora general ha añadido que para lograr este fin “se combina cooperación, innovación y gestión forestal compartiendo acciones piloto desarrolladas en los tres países en una jornada donde combinamos experiencias y enfoques que desarrollamos las administraciones públicas junto a las entidades científicas y agentes del sector forestal”.
El proyecto Social Forest tiene una duración de tres años. Comenzó en enero de 2024 y finalizará en diciembre de 2026, y cuenta con un presupuesto de 1,9 millones de euros.

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